Nunca sabemos dónde puede estar el detonante que nos lleve al camino hacia la excelencia.

Nunca sabemos en qué momento podemos despegar hacia nuestros sueños.

Quizá el camino cambia de dirección, por un mensaje entendido, por una persona que se cruza en tu camino, o porque posiblemente tú ya no seas la misma persona que eras antes.

Por eso tenemos que estar preparados para darlo todo, para recibir todo y disfrutar de la experiencia.

Nunca sabemos cuándo puede cambiar la tendencia, lo que podemos presuponer como camino plano y aburrido, de la noche a la mañana puede convertirse en una pendiente con distracciones.

Así que haz algo, debes ser proactivo, y comprar el ticket que te haga vivir con pasión, que te genere tener la mente abierta a las señales que veas y hacer que vayas a por tus sueños.

Nunca sabemos cuando nos puede volver a brillar los ojos

Share This

Share This

Share this post with your friends!